jueves, 4 de abril de 2024

Diario del Capitán XLIV

A veces te oigo llegar , tocas la puerta y me vienes a buscar. Nos vamos a comer un helado, a tomar un submarino, a sentarnos a la plaza, a tomarnos de la mano.

Las mariposas se ven tan lindas en el viento junto con otras alimañas e insectos que decoran nuestro paisaje.  La gente pasa, así también pasaremos nosotros , entre gentes, gatos, perros y ratones.

Hemos discutido tanto, ya estamos tan cansados de hacerlo que extrañaremos cuando no lo hagamos más, intentaremos nuevamente recuperar el brillo y espontaneidad pero será difícil , muy difícil volver a hacerlo. Al menos para mi lo será.

Así, nuestra vida pasará, ya no vestiré de gris , ni tampoco me pondré un saco que no termina de ajustarse bien pero tú, siempre tan linda , seguramente sonreirás con una sonrisa nueva y feliz.

A veces escucho tus pasos entre mis sueños, tocas el suelo, te escucho respirar y acostarte en la otra orilla de la cama para hacer pucheros. ¿Por qué estamos en silencio si hay tanta música entre nosotros? No lo sé, el devenir del destino nos trajo hasta aquí y supongo que la sombra de otros árboles darán mejor lugar que los nuestros. Estuve tan cansado que quise simplemente quedarme en silencio, mirar el cielo azul y las estrellas , oler el café y las facturas, la tinta y el papel. Quizá puedas sostener mi cabeza antes de caer y me recuerdes que nunca más habrá alguien como tú. 


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